Ligeros como una flor de aguileña, estos pendientes capturan la gracia del mundo vegetal en un juego de circonitas blancas talladas en marquesa. Fabricados en latón chapado en oro de 3 micras en nuestros talleres de Francia, son resistentes al agua a la vez que conservan su brillo dorado. Sus pétalos centelleantes se posan delicadamente sobre la oreja para un efecto floral y luminoso en el día a día.