La flor de camelia, símbolo de elegancia y refinamiento, cobra vida en estas criollas doradas de dos caras. Fabricadas en latón chapado en oro con contraste y hechas en Francia, su aro revela por un lado un trabajo guilloché finamente cincelado, y por el otro un pavé de circonitas blancas que capturan la luz con cada movimiento. Se llevan solas o incorporadas en un ear stack.